Las playas de Estepona ganan accesibilidad durante todo el año con la instalación de pasarelas de hormigón fijas en todos los accesos públicos del municipio. Estas estructuras sustituyen a las de madera, que se retiraban al final de cada verano y sufrían daños con los temporales.
Las pasarelas de hormigón alcanzan 1,80 metros de ancho, una dimensión superior a la de las anteriores. Su instalación sumará 1.250 metros lineales y facilita el desplazamiento desde el paseo marítimo y el corredor litoral hasta la arena.
Los nuevos aseos incorporarán sanitarios, lavamanos y lavapiés, además de puntos adaptados a personas con movilidad reducida y rampas de acceso. Uno de ellos tendrá acabado en color madera para integrarse con la estética de los chiringuitos.
Las playas suman también seis puestos de salvamento y socorrismo y uno de almacén. Los primeros reforzarán la vigilancia de los bañistas y ofrecerán espacio de descanso a los socorristas; el segundo custodiará el equipo de rescate, las sillas anfibias y las camillas.
Los trabajos se reparten en dos licitaciones públicas. El contrato de las pasarelas, con un presupuesto base de 457.259 euros con IVA, incluye además 42 tarimas drenantes para duchas y lavapiés y otras 40 para los módulos de playas.

