La sanidad pública española cuenta con 994 especialistas en Reumatología para atender a más de 49 millones de habitantes, lo que equivale a un especialista por cada 49.800 personas, por encima del ratio mínimo recomendado de uno por cada 35.000. El informe La Reumatología en el Sector Público en España 2026, elaborado por la Sociedad Española de Reumatología (SER) a partir de datos de 184 hospitales públicos, cifra en al menos 400 el número de profesionales necesarios para garantizar una atención adecuada y equitativa.
El déficit no se distribuye de forma homogénea en el territorio. Comunidades como Andalucía, Aragón, la Comunidad Valenciana o Baleares registran ratios especialmente deficitarias, con un especialista por cada 60.000 o incluso 67.000 personas. Más de cinco millones de personas residen en áreas con plazas sin cubrir o con graves déficits estructurales.
Tres de cada cuatro Servicios de Reumatología han tenido dificultades para cubrir plazas vacantes en los últimos tres años, siendo la falta de especialistas disponibles la causa principal. En determinadas áreas sanitarias no existe ningún especialista pese a contar con plazas creadas, generando lo que el informe denomina desiertos asistenciales.
La situación se agravará en los próximos cinco años con la jubilación prevista de 162 especialistas, el 16% de la plantilla actual. A este factor se suma el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de enfermedades reumáticas, en su mayoría crónicas. Más de 11 millones de personas en España viven con enfermedades reumáticas, que constituyen la segunda causa de consulta en Atención Primaria y la primera causa de jubilación por incapacidad permanente.
El retraso en el diagnóstico o en el inicio del tratamiento de enfermedades inmunomediadas como la artritis reumatoide o el lupus puede provocar discapacidad permanente, pérdida de calidad de vida y un incremento de los costes sanitarios y sociales, según los datos del informe. El manejo precoz de estas patologías reduce hospitalizaciones, intervenciones complejas, incapacidad laboral y dependencia.
Ante esta situación, la SER ha trasladado a las autoridades sanitarias un conjunto de medidas: incrementar el número de plazas estructurales de especialistas, estabilizar las plantillas existentes, reducir la tasa de interinidad, aplicar incentivos específicos para cubrir plazas en áreas deficitarias, planificar el relevo generacional y garantizar una distribución equitativa de los recursos en todo el territorio nacional.
La SER ha lanzado una campaña en redes sociales, elaborada por la agencia Thankium, basada en casos reales anonimizados de pacientes y profesionales afectados por las dificultades de acceso al especialista.

